Elecciones de Coordinadores Territoriales en Xochimilco, aclaraciones pertinentes.

 

49781335_2069058576518476_1606113165051953152_o

1.Sobre la autonomía.

 

Cuando se dice que el proceso de elecciones de Coordinadores Territoriales o de cualquier otra forma de gobierno en los pueblos está relacionado con la AUTONOMÍA POLÍTICA DE LOS PUEBLOS, hacemos referencia a un derecho contenido en nuestras Constituciones (Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y Constitución de la Ciudad de México), y en tratados internacionales. En ese contexto, la autonomía política NO significa la separación del Estado, no significa que el Estado vaya a dejar de prestar los servicios a los que está obligado, no significa que se dejen de recibir recursos para programas sociales u obras públicas, no es una utopía como lo afirma Carlos Bravo, Coordinador de Asesores del Alcalde, ni, mucho menos,  es la independencia de los pueblos del Estado mexicano. Esos son “argumentos” que las autoridades de la Alcaldía han utilizado de mala fe para confundir y engañar a los y las xochimilcas.

 

Por eso diremos a qué hacemos referencia cuando hablamos de la autonomía político de los pueblos y el derecho de los pueblos de Xochimilco a la libre determinación.

 

Los 14 pueblos de Xochimilco son pueblos originarios (su reconocimiento como tales se puede encontrar en el artículo décimo tercero transitorio de la Ley de Participación Ciudadana, o en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México de fecha 17 de abril del 2017) , razón por la cual tienen derechos contenidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución de la Ciudad de México, y tratados internacionales.

 

Entre los derechos con los que cuentan los pueblos y barrios de Xochimilco, se encuentra uno fundamental que es el derecho a la libre determinación. El derecho a la libre determinación se encuentra contenido en el artículo primero del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el artículo primero del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en la Declaración de las Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en la Constitución de la Ciudad de México. En los dos primeros instrumentos internacionales mencionados se dice que la libre determinación es el derecho por medio del cual los pueblos establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural.

 

Ahora bien, los pueblos originarios ejercen su derecho a la libre determinación por la vía del ejercicio de su derecho de autonomía. LA AUTONOMÍA ES UNA EXPRESIÓN DEL DERECHO A LA LIBRE DETERMINACIÓN. Como lo señala Francisco López Bárcenas:

 

“En su versión interna (la libre determinación) puede concretarse en la decisión de un pueblo tomada de manera libre para continuar perteneciendo al Estado al que estaba integrado. Esta forma de ejercer la libredeterminación se convierte en autonomía, por eso es que se dice que la autonomía es una forma de ejercicio de la libredeterminación”.

 

El mismo autor señala que el derecho a la autonomía comprende a su vez otros derechos relacionados: “el de autoafirmación, autodefinición, autodelimitación y autodisposición interna y externa del sujeto que la ejerce, en este caso los pueblos indígenas. El derecho de autoafirmación consiste esencialmente en la “capacidad exclusiva que tiene un pueblo de proclamarse existente, con base en una realidad sociológica que contenga un elemento objetivo -la etnia- unido a otro subjetivo -la conciencia étnica. Mediante el derecho de autodefinición el pueblo determina por sí mismo quiénes son las personas que lo constituyen. Asimismo, la autodelimitación es el derecho que tiene todo pueblo para determinar por sí mismo los límites de su territorio. Por último, la autodisposición es el derecho de todo pueblo para organizarse de la manera que más le convenga. En su manifestación interna se traduce en la facultad de darse el tipo de gobierno que quiera, mientras la externa consiste en la facultad de determinar su status político y su futuro colectivo, junto con el resto de la población y el Estado al que pertenece”. Consulta el documento completo aquí: http://www.lopezbarcenas.org/files/escritos/Autonomias_indigenas_en_Mexico_6deg_edicion__version_electronica_0.pdf

 

Ya que queda claro que la autonomía es un derecho, compuesto de diversos derechos- entre los cuales se encuentra el derecho de autogobierno- debe quedar claro que para lo que los pueblos es un derecho (la autonomía), para las autoridades es un deber de cumplimiento. Es decir, las autoridades tienen el deber de respetar, proteger y garantizar el derecho de autonomía con el que cuenta cada pueblo. Esto es, deben de abstenerse de interferir en el derecho de autonomía política de los pueblos de Xochimilco.

 

  1. ¿Qué se gana con la autonomía política?

 

Que las decisiones que se tomen en los pueblos respondan directamente a sus intereses y necesidades, y no a las de la Alcaldía, del partido en turno o de cualquier otro agente externo. Durante mucho tiempo en Xochimilco hemos visto como autoridades subordinadas o dependientes están más preocupadas en mantener su sueldo o ver como siguen escalando políticamente en la estructura del gobierno de la anterior Delegación, hoy Alcaldía, que en atender las necesidades de sus pueblos.

 

Que los pueblos sean consultados de forma previa, libre, informada, culturalmente adecuada, sobre cualquier medida legislativa o administrativa que les pueda afectar directamente. Aclarando que las consultas a pueblos originarios no se agotan en una votación por un “sí” o un “no” ya que deben ser procesos más amplios en los que los pueblos puedan discutir y dialogar a fondo sobre las medidas que se pretendan implementar en sus comunidades.

 

Así, ha sido con base en ese derecho y  además con lo dispuesto por la sentencia  JLDC-997/2018 de la Sala Regional del Tribunal Electoral de la Ciudad de México, que se ha manifestado que en el presente  proceso los pueblos pueden elegir la forma de gobierno que mejor los represente, ya sea: un Coordinador Territorial, un Concejo de Gobierno u órgano colectivo, un Coordinador Territorial con Comisión de Vigilancia, o cualquier otro que mejor represente los intereses de cada comunidad. Dicha decisión SE PUEDE LLEVAR A CABO EN ESTE MISMO PROCESO SI CADA COMUNIDAD LO DECIDE, y así ha sido reconocido por la Sala Regional Ciudad de México del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal en el expediente 997/2018, situación que ha sido reconocida por la titular de la actual Secretaría de Pueblos Indígenas.

 

  1. ¿Coordinador Territorial, Concejo Colectivo, o autogobierno?

 

En este proceso de elecciones de Coordinadores Territoriales los pueblos pueden decidir sobre la estructura de su representación: unipersonal, colectiva, mixta, pero algo importante a señalar es que esa decisión no es la única decisión relevante que le concierne a los pueblos de la Ciudad de México en este contexto. Reducir la presente elección únicamente a la decisión de si es un órgano colectivo o unipersonal es, quizás, quedarse cortos frente a la situación actual.

 

La Constitución de la Ciudad de México reconoce que los pueblos originarios son sujetos de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propio, es decir, reconoce que los pueblos pueden ser un cuarto orden de gobierno, además del orden federal, estatal y municipal (Alcaldías en el caso de la Ciudad de México). ¿Qué consecuencias tiene para los pueblos ser un cuarto orden de gobierno? Una de esas consecuencias, es que los pueblos tienen el derecho a recibir y administrar de forma directa el presupuesto que les corresponda, sin que pase primero por la Alcaldía Xochimilco. Una vez más, se aclara aquí, que como la autonomía no es independencia, los pueblos tienen el derecho a recibir y administrar el presupuesto de forma directa, y a decidir en qué se usa, para qué prioridades, etc., de acuerdo a las necesidades de cada comunidad.

 

Otra decisión que es relevante, y que en realidad, no se ha tomado en ningún pueblo de Xochimilco, es sobre quién es la institución representativa para efectos del ejercicio del derecho de consulta con el que cuentan los pueblos y barrios originarios de la demarcación. Al parecer, la Alcaldía tiene prisa en el proceso de elección de Coordinadores ya que así pretende que sean esas figuras las instituciones representativas de los pueblos, para cuando se tenga que someter a consulta alguna medida administrativa o legislativa con los pueblos puedan pasar sus propuestas sin mayor trámite o discusión. Sin embargo, los pueblos aún no han tomado esa decisión, que es de suma relevancia. Al respecto, cabe señalar que el pueblo de San Miguel Xicalco, Tlalpan, tomó la decisión en Asamblea Comunitaria de que para efectos de consulta, la institución representativa es la asamblea del pueblo.

 

En el mismo sentido, aún no se ha tomado la decisión sobre quién tendría la representación política y jurídica del pueblo frente a cualquier orden de gobierno.

 

Son muchos aspectos relativos al autogobierno, como la revocación del mandato, el fortalecimiento de las Asambleas Comunitarias, la obligación de que los representantes informen a la comunidad sobre su trabajo cada cierto período de tiempo, las funciones y facultades de los órganos de representación, etc. Todas esas son situaciones que vale la pena que los pueblos se tomen su tiempo para decidir y discutir lo que mejor les convenga, de ahí que la prisa de la Alcaldía Xochimilco en nombrar Coordinadores se encuentre injustificada. Los pueblos se juegan su presente y futuro, y no es una decisión que se deba tomar a la ligera.